Sí, casi sin darme cuenta ha pasado un año. Un año de cambios, de experiencias nuevas en intensas, un año de descubrimientos.

El más importante es sin duda que durante este año he probado la “respiración autónoma”, sin necesidad de humo artificial. Un descubrimiento impresionante, una de esas decisiones realmente importante y prácticas en la vida. Pero también una de esas decisiones que lo cambia todo, que te hace ver las cosas de otra forma, que te ayuda a crecer y evolucionar y sorbre todo que te hace ganar LIBERTAD y te ayuda a volver a creer en que las cosas pueden cambiar.

Si lees esto y nunca has fumado es difícil que lo entiendas, pero seguramente puedes encontrar alguna otra dependencia que te haga sentir lo mismo, y lo peor es que puede ser que ni te hayas enterado.!!!

En este último año también he tenido la oportunidad de evaluar detenidamente mi vida digital, mis habitos de ocio y trabajo. Y una de las ideas que con más fuerza viene a mi mente es la idea de equilibrio.

Realidad o Virtualidad

imagen del Videojuego Uncharted

Me gusta esta imagen porque creo que trasmite muy bien la idea: en mitad de una naturaleza maravillosa, pero virtual, el personaje avanza con cuidado intentando mantener el equilibrio.

Para mí simboliza el difícil equilibrio entrel el mundo virtual y el mundo real,  entre bits y átomos, entre tareas digitales y tareas reales de la vida cotidiana, entre el trabajo y el resto de la vida…

Durante este año he salido mucho a la montaña y he pasado muchas horas respirando, viviendo y sudando paisajes maravillosos en mitad de la naturaleza, casi siempre en montaña. Esto me alimenta y oxigena de forma extraordinaria, me llena de vida y me ayuda a seguir adelante día a día.

Despés de este año “sábatico” en cierto sentido ya que he intentado limitar muchos mis actividades digitales, me reafirmo en esta necesidad de gestionar muy bien el tiempo y controlar que lo virtual no se convierta en “un agujero negro que engulle ávidament nuestras horas” sin que nos demos cuenta como en una mala película de ciencia ficción.

En Octubre del año pasado tuve el placer de asistir al II Congreso Internacional sobre Videojuegos y Educación que se celebró en Cáceres. En este evento en el que se expusieron interesantísimos trabajos, teóricos y experiencias prácticas sobre el uso de los videojuegos en la educación, me resultó muy llamativo las filias y fobias que provoca, al igual que otros aspectos relacionados con la tecnología.

Existen personas que rechazan frontalmente los videojuegos como herramienta educativa, y fijan su mirada sólo en los aspectos negativos, que lo tienen, como la violencia, lo adictivos que son o que defienden oscuros intereses comerciales…

Por otro lado sus defensores, elaboran sesudos trabajos académicos para demostrar su utilidad educativa y las grandes ventajas que aportan para desarrollar multitud de competencias en el alumnado…

Parece ser que A los seres humanos nos encantan los debates maniqueos en los que defendemos una posturas de forma inequívoca intentando fijar nuestra mirada sólo en un aspecto para evitar los análisis complejos que acaban sin conclusiones claras ya  que esta relatividad nos perturba.

Preferimos lo sencillo: esto es bueno o malo. Y eso es lo que pasa en gran medida con los videojuegos, con la tecnología en general, ¿es buena o es mala? ¿está cambiando el mundo para mejor o para peor? ¿estamos hiperconectados y somos más comunicativos gracias a las redes sociales y a los programas de mensajería instantáneas, o por el contrario nuestro aislamiento es cada vez mayor ya que nos miramos menos a los ojos?

Para mí este último año ha sido un intento de buscar ese equilibrio de alternar el día a día en conexión permanente a través de la tecnología con otras experiencias de “desconexión” radical en lugares como los refugios  de montaña en los que obligatoriamente debes mirar a tu interlocutor a los ojos y hablar pausadamente viendo un increíble atardecer entre las nubes…

atardecer en el Urriellu

Atardecer desde el refugio del Urriellu. Picos de Europa

Pero tengo claro que si tengo que elegir algo, si tengo que decantarme y emitir un veredicto….

me quedo con la VIDA, con este periodo tan contradictorio y rico que nos ha tocado vivir. Con esta época en la que podemos experimentar vivencias tan absolutamente dispares como un fin de semana inmersos en una feria de videojuegos donde todo son estímulos digitales, y al siguiente el silencio, la soledad buscada de una cumbre desde la que contemplar ese maravilloso mundo y sobre todo, desde la que contemplarse a uno mismo….

Felíz Solsticio de Invierno y Felíz Año Nuevo.

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